LO QUE NUESTRO CEREBRO LE DEBE A LOS NEANDERTALES

Monday, December 17, 2018

Combinan el análisis de cráneos fósiles, datos de secuencias de genomas antiguos e imágenes cerebrales para ver cómo evolucionó nuestro cerebro

Los cráneos humanos modernos tienen una forma globular (redonda) única. Nuestros primos más cercanos, los neandertales, tenían una forma más alargada, típica de la mayoría de los primates. Se sospecha que esta sorprendente diferencia de forma refleja cambios evolutivos en los tamaños relativos de las estructuras del cerebro humano, tal vez incluso en las formas en que las áreas clave del cerebro están conectadas entre sí.

 

Sin embargo, el tejido cerebral no se fosiliza, por lo que la explicación biológica subyacente sigue siendo difícil de alcanzar.

 

Ahora, un equipo de investigación internacional, dirigido por el paleoantropólogo Philipp Gunz y los genetistas Simon Fisher y Amanda Tilot, desarrolló una nueva estrategia para investigar esta incógnita.

 

El equipo combinó el análisis de cráneos fósiles, datos de secuencias de genomas antiguos e imágenes cerebrales.

 

Los autores del estudio, publicado en Current Biology, aprovecharon el hecho de que los humanos vivos con ancestros europeos llevan fragmentos raros de ADN neandertal enterrados en sus genomas, como resultado del cruce con ellos. De hecho, diferentes personas portan diferentes fragmentos dispersos por el genoma.

 

La evidencia más sólida de los efectos de estos fragmentos de ADN neandertal en la actividad de los genes fue en el putamen (en los ganglios basales) y el cerebelo.

 

“Según los autores, este descubrimiento genera hipótesis que se pueden probar con nuevos experimentos, por ejemplo, utilizando tejido neuronal humano que se puede cultivar en el laboratorio.